Yang Cheng-Fu y los diez puntos importantes del Tai Chi
Yang Chen-Fu fue el que se encargo de transformar el “agitado” estilo Chen en el apacible (aunque igual de peligroso aunque nadie lo quiera creer) estilo Yang. Éste formulo diez puntos importantes a la hora de practicar las distintas formas. A continuación los enumeraré y paso a comentar un par de cosas que he pensado (y experimentado) sobre alguno de estos puntos.
- Shen, subir a lo alto. Hace referencia a erguir la cabeza sin forzarla, de forma que el Chi pueda nutrir el espiritu (Shen) y alcanzar la lucidez
- Bajar el pecho y subir la espalda. Nada de tensiones en la espalda y no sacar pecho. Claro, que también sin encorvarse, sólo una postura cómoda y erguida.
- Aflojar la cintura. Nada de tensiones en esta zona puesto que es la que realmente va a dirigir los movimientos (las manos sólo los ejecutan, la cintura los dirije y las piernas ponen la fuerza)
- Diferenciar entre sólido y hueco. Es decir, tener en cuenta el reparto del peso en las piernas. Una postura hueca quiere decir que hay una pierna que tiene muy poco peso y tiene la posibilidad de moverse sin alterar la postura (para dar una patada sorpresa por ejemplo)
- Hundir los hombros y dejar caer los codos. Sin forzar ni bloquear las articulaciones de esta zona
- Usar la voluntad en lugar de la fuerza. De esta forma conseguimos movimientos más naturales. Además, al no forzar ninguna parte del cuerpo la energía puede fluir sin interrupciones y con fuerza.
- Coordinación entre lo alto y lo bajo. Osea, que no vale que las manos vayan para un lado y piernas y cintura para otro, todos de acuerdo y unidos en el mismo movimiento.
- Unidad interna y externa. Todos a una ¿Estamos haciendo Tai Chi? ¡Pues céntrate! (En realidad la explicación es más profunda, queda pendiente una explicación en forma de post)
- Continuidad sin interrupción. Cuanto más fluido lo logremos y con menos parones, mejor.
- Buscar la quietud en el movimiento. El Tai Chi es lento, lo vemos en todos lados, al igual que las artes marciales externas requieren carreras y saltos acrobáticos, aquí pretendemos conseguir hacerlo lentamente. La velocidad llega sola.
Reflexionando un poco sobre estos puntos he experimentado y he conseguido llegar a lo que parece buen puerto. Es obvio la obligatoriedad de hundir los hombros y mantener los codos abajo. Cuando me centraba en ésto y realizaba el movimiento los brazos se movían de una manera antinatural, es decir, intentaba mover todo el brazo y realizaba el movimiento con un poco de fuerza y con tensión, esto resultaba en la imposibilidad de mantener codos y hombros relajados, acabndo ademas utilizando la fuerza en lugar de la voluntad. También interrumpía la continuidad al tener que reajustar la postura para realizar la siguiente. Un desastre (no siempre
Lo mismo ocurría con la cintura. Cuando uno se centra mucho en esa parte es posible que olvide el resto, deshaciéndose de la coordinación entre lo alto y lo bajo. Y como en el caso anterior, provocando tensiones innecesarias en brazos y posiblemente piernas y posturas, puesto que se realiza el movimiento superior de forma automática y si no hay un cierto control, de forma artificial. Si bien es cierto que algunos maestros recalcan mucho más el correcto equilibrio y posición de piernas y cintura más incluso que los brazos, supongo que es por el hecho de que la fuerza del ataque proviene de las piernas y es controlada por la cintura, quedando los brazos relegados a un “segundo plano” puesto que se limitan a transmitir al contrario la energía. ¡Quiero recalcar que no estoy menospreciando la posición y movimiento de los brazos! Simplemente que tal vez al comienzo sea más propicio el aprender a generar la energía y un poco después la correcta transmisión puesto que, transmitir la energía sin que ésta sea la suficiente o este malograda puede ser perjudicial.
Por mi experiencia me gustaría, más que dar unos consejos, comentar como logro una cierta relajación y cumplimiento de estos puntos, por si acaso alguien necesitara una inspiración para algo similar y le pueda servir para formarse su idea (¡Yo no adoctrino! ¡Aún necesito aprender!)
Para evitar los problemas anteriormente comentados he llegado a una conclusión tras unas pruebas. Intentar mover los brazos forzándolos hace que estos no fluyan, se ralenticen y el cuerpo adquiera tensión, además de poder hacer que nos olvidemos de la cintura. Fijarnos en la cintura puede conllevar que los brazos no se muevan bien del todo y que no exista la coordinación necesaria. Entonces ¿Es posible prestar atención a ambas cosas al mismo tiempo y realizarlo todo bien? Por supuesto que si, pero es posible que para todas nuestras mentes occidentales estresadas y que funcionan a toda velocidad resulte complicado.
Para llegar a este punto de concentración (aún necesito adquirir de forma natural este estado de concentración, sólo llego a veces) he pasado por el siguiente. En primer lugar hay que aprender a relajarse mucho mucho. Da igual el metodo, al comienzo lo necesario es estar relajado. Bien mediante práctica de Chi Kung, de meditación o de cualquier otro método de relajación. Una vez en ese estado la practica del Tai Chi la llevo a cabo prestando atención a la cintura, los pies y las palmas de las manos. Me olvido por completo de los brazos, del pecho y de las piernas. He descubierto que en un estado medianamente optimo de relajación, al tener la intención de mover la mano en un circulo, si el brazo se encuentra realmente relajado, la mano no arrastrara al codo detras y al hombro, es decir, no bloqueara las articulaciones como suele ocurrir cuando se realiza un movimiento de este tipo. La mano hace que el brazo le acompañe, no se mueve el brazo para mover la mano. Lo mismo ocurre con las piernas, que siguen a los pies, en vez de que sean las piernas las que mueven los pies.
Con esto quiero decir, que con la relajación corporal adecuada (esto es tema de otro post enseguidica) sólo haría falta centrar nuestra atención en cintura, planta de los pies, palmas de las manos y opcionalmente (para hacerlo bien del todo) Zonas en las que es más sencillo concentrarse que en todo el cuerpo al completo. Con la práctica constante la concentración se extenderá (no es que sea un maestro pero esto ya lo empiezo a experimentar) desde esos puntos en los que nos concentramos al principio al resto del cuerpo, eliminando muchas barreras y permitiendo la fluidez.
Esto es sólo una experiencia
es la forma que he tenido de entender un poco más el Tai Chi reflexionando sobre estos diez puntos dados por Yang Deng-Fu y de ponerlos en práctica. Cada uno debe de experimentarlos a su manera, tal vez haya metodos más simples, a mi es que me gusta mucho complicarme, jeje.
